
Eres
una brújula sin rumbo,
un reloj sin manecillas,
una bíblia sin Jesús.
Calles las conoces metro a metro
y bajo ese pavimento
tienes la culpa y la cruz.
Yo te voy a cautivar.
Tu religión es la indecencia.
Te miro tu alma de hiel
para que el mundo nada cuenta.
Por qué si el hombre enseña sus anhelos,
poniendo a los pies de una mujer su vida,
es posible que no haya un destello
que alumbre un poquitito su ilusión perdida.
Precio que tan caro mi destino pagas
sabiendo que en mí corre la sangre herida
y es el alma que rasga los sentimientos,
que canta y llora porque está muy fría.
que engañaste a la que adoro
y esa que tus besos robó,
UNA LÁMPARA SIN LUZ!

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